Las fiestas cuatrienales de la Bajada de la Virgen de los Reyes, cuyo origen y principal razón de ser es el cumplimiento del Voto heredado de nuestros antepasados desde el año 1741 suponen además el reto y el compromiso de que nuestra tradición discurra con la normalidad y brillantez que todos deseamos.

El día grande, el de La Bajada, se desarrolla en una zona despoblada dentro de la geografía insular, donde la red de carreteras no está lo suficientemente preparada para acoger en momentos puntuales acumulaciones importantes de tráfico rodado.

En tal sentido, se hace necesaria la colaboración con el personal de la organización y el riguroso respeto a las presentes normas de tráfico establecidas, al objeto de lograr que la circulación de personas y vehículos transcurra con fluidez.

Para la vistosidad y orden que todos debemos aportar a nuestra Bajada, se hacen las siguientes recomendaciones:

  • Usar el vehículo lo imprescindible. El vehículo, además de entorpecer la fiesta, es un elemento extraño en nuestra tradicional Bajada.
  • Respetar en todo momento las normas de tráfico establecidas en cuanto a direcciones de circulación, cortes de vías, zonas acotadas, aparcamientos habilitados, etc.
  • Seguir las indicaciones del personal de la organización.
  • Conducir con especial precaución.
  • Prudencia especial en alguna de las vías, especialmente en las que no están pavimentadas.
  • No usar los márgenes de la carretera como aparcamientos. Para ello ha sido dispuesta varias zonas indicadas en el mapa.