Isora marca el fin del recorrido de la Madre Amada por los pueblos
Tiene la Fiesta de Isora tres puntos álgidos, La Gorona, San José y La Concepción, o lo que es lo mismo, la recogida, la llegada y la despedida, porque si bien esta última exige el traslado a La Villa, transitar por las calles de la capital herreña y “sentar” en La Concepción, es un deber y privilegio que recompensa con creces un largo día, que se volvió regular en 1961 cuando la Patrona comenzó sus visitas a Isora, pueblo en el que estuvo por primera vez en un descanso en 1953 en su camino a la capital herreña procedente de El Pinar.
Arrancó la jornada con el tradicional recorrido procesional por las calles de el pueblo en dirección a la parada de Tompérez, previo paso por los Cercados Viejos.
Se estira el recorrido hacia los rincones que no visita la Madre Amada en su llegada, lugares que conocieron en otros tiempos a muchos vecinos, hoy muchos hogares en el recuerdo, pero los mismos nervios, la misma amabilidad y agasajos para la Patrona, también para los que caminan a su vera.
La Asomada marca la vuelta cuando desemboca en Ferinto, también momento para la loa y los productos de la tierra, además de horarios, del compromiso de la partida, apenas el sol ha pasado un grado del mediodía, cuando ya el impasible paso del tiempo está marcando la cercanía de la partida tras un breve descanso en San José.
Para el resto de la jornada, el traslado, el tránsito por Los Llanos, La Cuesta y Tiñor; la bajada por Honduras, la alegría del toque en las calles de La Villa, y el silencio en La Concepción después del “¡Viva la Virgen!”.
La Madre Amada recorrió El Pinar bajo un manto de piñas
De verde y oro salía la Patrona herreña de la iglesia de San Antonio Abad para procesionar por El Pinar, bajo la sombra de las piñas que decoraban las calles por donde pasea la Madre Amada, un recorrido que comenzó a ser habitual en los años 40 del pasado siglo XX.
Subida al Gusano, previo paso por el Mentidero. Allí esperaba San Esteban, en esta ocasión con la Virgen del Carmen, la de Santa Rosalía, que había llegado de La Restinga para unirse a la festividad, homenaje de las gentes de la mar que nunca faltan a la cita cuando la Madre Amada visita “el pueblo”.
Volvió a parar la comitiva en el Baden, agasajos y loas con el recorrido del Día de La Bajada como temática principal, las tradiciones del día a día fueron las protagonistas en la Goronita, instantes previos a la vuelta a la iglesia de San Antón para un descanso antes de volver a La Gorona para reunirse con Isora. Los tiempos son breves cuando la visita llega a las medianías.
En tierras de Azofa, San Andrés gritó: “Viva la Virgen”
Recibió Azofa – la de arriba – a la Patrona en Jinama, con la niebla tendida regando los campos de Nisdafe, refrescando una temperatura que el verano suele mantener alta cuando julio ya está bien entrado. San Andrés tomaba el relevo y la Madre Amada volvía al pueblo más alto de El Hierro por segunda vez en esta Bajada. Tienen el privilegio y la responsabilidad sus vecinos de recibir a la Virgen de los Reyes en tres ocasiones: cuando baja a Valverde, cuando vuelve a la Dehesa en la Subida y cuando celebra entre ellos la Fiesta de San Andrés, privilegio concedido en 1941 y que desde 1989, cuando la Patrona baja regularmente a El Golfo, comienza en Jinama. Son cortos, pero no por ello menos intensos, los recorridos de la Madre Amada cuando la “agenda” marca horario de entrega a otro pueblo, y San Andrés tiene pendiente a El Pinar y éste a Isora, La Gorona punto de hermanamiento de los tres pueblos. Bajó la Patrona a Jarera Bajo, acompañada de San Andrés, de bailarines, tocadores y los vecinos que se reunieron para agasajar a la “huésped”. Paró la comitiva en la plaza de la maestra Teresa Cándida, tiempo para compartir con amigos y vecinos productos de la tierra: queso, uvas, ciruelas o una pelota de gofio. De acercarse a la Madre Amada para inmortalizar en un instante, o para íntimamente, saludarla, agradecerle o rogarle. Ella de rosa, mato amarillo y bordados dorados. Da la vuelta temprano la comitiva, que transita por las calles de La Cancela, Jarera para volver a la de La Iglesia, breve tiempo para “gustarse” en el baile, para animar el centro del pueblo con el toque de la juyona y el repiqueo de las chácaras, que suenan alto en esta zona de El Hierro. Apenas quedó un instante más para estar al pie de la Virgen. El traslado marca el final de la jornada y la Patrona debe llegar a tierras piñeras. Se le espera en La Gorona.
La Patrona recorrió El Golfo
Descansa la Patrona dos noches en el templo de Ntra. Sra. de la Candelaria y sale en tres ocasiones, dos para procesionar por el Valle y, en la madrugada de su partida, para subir Jinama camino de San Andrés. 28 años han pasado desde que las visitas se hicieron regulares a esta zona de El Hierro. Es la mañana de la Fiesta de El Golfo para el futuro, para los más pequeños, suya es la Madre Amada y la responsabilidad de la primera salida, corta, pero emotiva, alrededor de uno de los grandes símbolos del Valle de El Golfo, Joapira y su campanario; rosa y plata en la capa, tonos pastel en la vestimenta, lució la Madre Amada. Mucha ilusión en el baile y en el toque, destellos de que el acervo cultural se trabaja seriamente en estas tierras y que algunos, La Bajada que viene, pisarán La Cumbre. La tarde es para la procesión larga. La Madre Amada camina hacia El Lunchón para bajar a Las Lapas, parada en la Plaza de La Cruz. Pequeños callejones recuerdan la trama urbana de cuando se mudaban las familias a El Golfo, la viña y los lagares, uno de los motivos de la muda. Camina la Patrona hacia El Centro neurálgico, hacia Tigaday, recorrido por Las Toscas, bajada a Cruz Alta, saludos a los mayores que se “asoman” para contemplar el paso de la Virgen de los Reyes, instantes cargados de emoción, de lágrimas, de “vivas” a la Madre Amada. Para la Patrona en Tigaday, momento para continuar con las loas, para estar cerca, tocar el manto, para una foto. Es La Bajada del smartphone y las redes sociales, de miles de imágenes y vídeos dando a conocer todo lo que ocurre en torno a Los Reyes. Finalizó la jornada en La Candelaria con la noche entrada en El Golfo. En la mente, la despedida, antes de la dura subida a Jinama, tan dura como satisfactoria, y es que El Golfo se despide allí donde comienza, donde nuestros mayores rezaban a La Caridad para emprender el camino. Recibieron las medianías de El Hierro a La Patrona con la bruma rociada empapando los campos, refrescando unas temperaturas que, en estas fechas, y en esos lares, son duras cuando el calor aprieta. San Andrés continúa con el agasajo a la Madre Amada.
Un cuarto de siglo visitando Sabinosa
Casi un cuarto de siglo – 24 años – lleva la Patrona visitando Sabinosa de manera regular, un período inaugurado en 1993 y que tuvo su primer acto en La Bajada extraordinaria de octubre de 1964, cuando la Madre Amada comenzó su andar hacia La Villa de Valverde, el risco para comenzar el periplo visitando tierras gaveteras. La Patrona llegaba al pueblo más occidental de Europa – el más cercano a su Santuario – la tarde noche de este lunes, 17 de julio, después de bajar desde El Norte y cruzar El Golfo, en una de las jornadas más largas de La Bajada. Como es habitual en las visitas más cortas – la Patrona descansa una sola noche -, la fiesta del pueblo comienza con los oficios religiosos, para luego procesionar por las principales calles de la localidad en un corto recorrido marcado por la hora de partida para la entrega al siguiente pueblo. En Sabinosa el recorrido sube hacia la Hoya del Moral, para una primera parada, momento para agasajar a la Virgen de los Reyes – de celeste oro y plata – y a los que la acompañan con productos de la tierra, sobre todo con los buenos caldos gaveteros. La empinada calle Inocencia Durán – primera maestra del pueblo – exige un toque lento y suave, antes de la algarabía de la juyona cuando en un breve espacio el pueblo se hace llano en General Serrador en el tránsito hacia el Roquito, momento de parar antes de dar la vuelta e ir visitando las plazas del pueblo, La Principal y Vallabriga, última parada antes de volver a La Consolación. El tiempo apremia y El Golfo espera a la Madre Amada en el Barranquito de Pescar.
El Norte rindió homenaje a la Patrona
Había llegado la Patrona herreña a El Mocanal en la noche de este sábado, 15 de julio, después de recorrer el camino entre La Concepción y San Pedro, dando por iniciado el recorrido por los pueblos de la Isla, en una jornada que había comenzado a las 10:00 horas con la Fiesta de El Cabo. Este domingo, la Madre Amada recibía el homenaje de las gentes de los pueblos de Barlovento, en su tradicional recorrido por El Mocanal. La visita a Erese y Guarazoca se realizará este lunes durante el traslado al Valle de El Golfo. Salió la Virgen de los Reyes al mediodía, después de la tradicional venia de los bailarines de El Norte y la Eucaristía celebrada en la iglesia de San Pedro, vestida con perla y oro, cubierta con manto rojo y oro, en sencillas andas con bouquet de rosas rojas y blancas. Saludó la Patrona en su recorrido a los mayores que salieron a su encuentro, en las puertas de sus viviendas o asomados a sus ventanas, momentos entrañables cargados de emoción y alguna lágrima. La procesión, que duró más de cinco horas, contó con las tradicionales paradas, en esta ocasión, dedicadas a las diferentes festividades que se celebran en esta zona de El Hierro, como el Corpus, la Peña, la Cruz o el Dulce Nombre de María, con corta vista a Nuestra Señora de los Dolores, en el Caminito Pinto, antes de entrar en Tenesedra para girar el punto cardinal, enfilando nuevamente hacia San Pedro, pasando por La Asomadita. Tiene El Norte el deber y el privilegio de custodiar la imagen durante dos noches, para dar el primer relevo del largo viaje de la Patrona hacia Sabinosa, este lunes, 17 de julio, bajando a la Madre Amada al Valle de El Golfo. Esta es una jornada de recorrido más largo que el Día de La Bajada, en la que hasta tres pueblos tendrán la custodia de la Madre Amada, que ya con la noche entrada se “sentará” en la Consolación, a la espera del homenaje de los “gaveteros”.
El Cabo marca el inicio del recorrido de la Madre Amada por los pueblos
Salió por segunda vez la Virgen de los Reyes de La Concepción en esta LXIX Bajada – la lluvia suspendió la procesión de la Fiesta Real – y realizó salida extraordinaria para visitar el Hospital Insular, marcando el inicio de las “fiestas de los pueblos”, para visitar el capitalino Barrio de El Cabo, que llevaba días preparando las tradicionales paradas, nueve, incluida la Eucaristía y almuerzo en Santiago. Comenzaba la Fiesta con la venia de los bailarines de la Villa de Valverde, acompañados por algunas parejas procedentes de otros pueblos. La Bajada es tiempo de fiesta, bailando, tocando o acompañando. Salió la comitiva a las 10:00 horas, con la Madre Amada en blanco y oro, sencillas andas ornamentadas con flores, acompañada por numerosos fieles y la siempre vibrante y alegre música del Baile de la Virgen, para transitar por la zona baja de El Cabo, paradas con música tradicional canaria, loas, agasajos, ambiente familiar, recuerdos de los tiempos de “los viejos”, de El Hierro de antaño, lavando a mano, a la sombra de El Garoé o la llegada de la Patrona a tierras herreñas. Entrañable el encuentro del mediodía, cuando un grupo de “pequeños” bailarines procedentes de todos los pueblos de la Isla hicieron raya para recoger a la Madre Amada en la zona de La Barrida. Sonó el toque, el futuro se unió con el presente, y la tradición seguirá con las nuevas generaciones, que mantendrán viva la promesa, como antes se hizo, como en el futuro se hará. Paró la Patrona en la ermita de Santiago, donde se celebró la Eucaristía para dar paso al descanso del almuerzo y tendida de manteles, a la vera de unos de los lugares sacros más antiguos de El Hierro. Continuó el periplo de la Patrona pasadas las 15:00 horas, con las paradas de Santiago, en la antigua Plaza de El Cabo – “reinaugurada” para la ocasión – y Correos, continuando por La Calle, momento para el “darlo todo” en el baile, juyona en las puertas del Cabildo, antes de enfilar hacia La Concepción, donde El Cabo se despidió de La Madre Amada hasta la LXX Bajada, el “año que viene”, en 2021. Apenas unas horas de descanso, el tiempo justo para que la Patrona sea preparada y trasladada de las andas al Corso de viaje, continuando el recorrido hacia Barlovento, acompañada de San Pedro.
Comienza el periplo de la Virgen de Los Reyes por los pueblos
La Virgen de Los Reyes volverá a salir mañana sábado, 15 de julio, de la Iglesia de La Concepción de Valverde, acompañada por bailarines y fieles, para hacer su primera salida en su visita a los pueblos y lo hace para visitar el barrio capitalino de El Cabo.
Es ésta con toda probabilidad y conjuntamente con el otro barrio de la Villa, Tesine, de las visitas más antiguas, y aunque en ambos casos la Madre Amada lo hace sin salir de Valverde tiene la categoría de visita a los “pueblos”. Como sucede en el resto de localidades los vecinos se encargan de engalanar sus calles y agasajar a tan ilustre invitada.
Tras la celebración del Novenario y el tributo general de los pueblos a la Virgen en la capital en la Fiesta Real comienza el traslado de la imagen por los pueblos.
La primera salida comienza, pues, mañana sábado ,15 de julio, con la Fiesta de El Cabo, desde donde se trasladará hacia la zona Norte de la isla, hacia El Mocanal, donde se le festejará el domingo 16. El lunes 17, la peregrinación partirá hacia el pueblo más occidental de la
isla: Sabinosa. Los gaveteros disfrutarán de la Fiesta durante el martes 18 de julio, y tras su celebración, la imagen será trasladada hasta El Golfo.
La Frontera disfrutará de la imagen de La Virgen hasta el jueves 20 de julio, fecha en la que se producirá la procesión para trasladarla hacia medianías, al pueblo de San Andrés. Al día siguiente (21 de junio), el pueblo ganadero festejará la presencia de la Patrona y continuará su camino hacia El Pinar.
El sábado 22 de julio tendrá lugar la fiesta de El Pinar y el traslado a Isora, donde la imagen permanecerá hasta el día siguiente con la celebración de la festividad. La población del pueblo disfrutará de la presencia de la Virgen hasta su procesión de vuelta a la Villa de Valverde. La Patrona permanecerá en la capital herreña durante una semana, y luego realizará la visita al barrio capitalino de Tesine, el domingo 30 de julio. Se trata de la última salida de imagen hasta su retorno a su morada habitual en la Dehesa Comunal. Será La Subida, el 5 de agosto.
HISTORIA
Las promesas y plegarias lograron que ya en el siglo XIX, en 1868, en una de las llamadas “Bajadas extraordinarias” se llevara a la Virgen a la comarca de Barlovento, en concreto hasta la plaza de San Pedro en El Mocanal (hiperenlace foto), una tradición que se ha mantenido hasta la actualidad en cada Bajada.
En el siglo XX, en 1941, se hace lo propio para la comarca de Azofa, visitando San Andrés y El Pinar por un privilegio especial concedido por el Obispo. Mientras que en la Bajada en la que se celebra la coronación canónica de la Virgen, en 1953, se añade ya oficialmente el traslado a El Mocanal, El Pinar, San Andrés e Isora.
En 1961 la Virgen llega por primera vez a Isora.
En 1989, por primera vez en una Bajada (lo había hecho en una Bajada extraordinaria a principios del siglo XX) la imagen se baja por el Risco de Tibataje hasta la Iglesia de La Candelaria en el Valle de El Golfo. Y, en 1993, llegó hasta el pueblo más occidental, Sabinosa.
El Hierro disfrutó del Festival Folclórico Infantil
El Hierro disfrutó la pasada noche con el Festival Folclórico Infantil, organizado por el Cabildo de El Hierro con motivo de la Bajada de la Virgen de Los Reyes, en el que también se presentó “Cuentos de Bajada”, el primer cortometraje de animación (dibujos animados) con temática dedicada a la Bajada de la Virgen de Los Reyes, escrito y realizado por Rubén Armiche con voces de niños y adultos herreños después de un casting llevada a cabo en la propia isla.
El cortometraje está dividido en tres cuentos denominados “Pancho”, “Lazos” y “Loa y Sabina”: el primero protagonizado por un “mero Pancho” que quiere ir a La Bajada y un Lagarto Gigante de El Hierro, “Max”, que quiere reivindicar su protagonismo en la isla. Lazos, transmite la importancia de los gorros de los bailarines de la Virgen y la necesaria unidad entre los pueblos de la isla entorno a su Patrona. Mientras que “Loa y Sabina” es una fábula sobre la sabina, símbolo de identidad de El Hierro, y la loa convertida en una dama que muestra la importancia de estos mensajes hablados a la Virgen.
El festival, en el que actuaron niños de Tejeguatito, Taicares y Patronato de Música de El Hierro, ha contado con la dirección musical de Manuel Casanova, la dirección técnica de Ramón Acosta, la imagen real de Alejandro Padrón y el arte digital, efectos y dirección artística de Rubén Armiche.
El Cabildo de El Hierro ha contado con la colaboración de Obra Social La Caixa y Fundación CajaCanarias para poder desarrollar este espectáculo.
La presidenta del Cabildo, Belén Allende, tuvo palabras de agradecimiento para los distintos grupos folclóricos, para las familias y, especialmente, para los niños por preservar y difundir el acervo cultural de El Hierro. Allende felicitó a su vez a los directores por el buen desarrollo de este festival tanto en su versión adulta (el pasado 12 de julio).
Extracto de la homilía del Obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez
A la Virgen de los Reyes le decimos “Nuestra” Madre Amada. Al decir "nuestra", decimos que nosotros somos hermanos, pues tenemos la misma Madre.
Piense cada uno, como hijo de María, junto con otros hermanos, ¿estaré yo dando a Nuestra Madre Amada motivos de tristeza?
¿Se sentirá la Virgen con nosotros como aquella madre que veía a sus hijos enfrentados?
Las Palabras de la segunda lectura nos vienen bien a todos. Les invito a escucharlas pronunciadas por los labios de María.
En mis palabras de hoy, quiero poner ante vosotros los sentimientos y preocupaciones de un obispo que se siente padre y responsable de sus hermanos en la fe.
Aunque en algún momento me exprese con cierta vehemencia, no quiero que mis palabras se entiendan como una reprimenda o acusación hacia ninguna persona o grupo.
No estoy enfadado, sino dolorido y lo que quiero decir es un desahogo del corazón.
Ahora bien. Si en mis palabras alguien se siente aludido, no es ninguna indirecta, está dicho con toda intención y es bueno que se lo piense en su corazón y lo reflexione.
Cuando oímos algo que interiormente nos hace “tilín” o nos produce incomodidad, ante de echar balones fuera, conviene reflexionar. Porque eso que te llega al alma, no es que lo diga el obispo, sino que a través de mis palabras es el Señor quien nos quiere decir algo. Y ante la palabra que viene de Dios no cabe otra actitud creyente que la de María: “hágase en mí tu voluntad”.
PRIMERA LECTURA: recoge el relato del traslado del Arca de la Alianza en la que se contenía “la ley del Señor”= la Palabra de Dios para el pueblo.
El Arca es un signo y un medio que tenían los israelitas para su relación con Dios.
Ellos veneraban esa palabra y la llevan en procesión festivamente.
Nosotros aquí en El Hierro veneramos a la que es el Arca de la Nueva Alianza, porque de su seno nació Cristo, el Hijo de Dios.
Nosotros también veneramos esta Arca, que es la Virgen María de los Reyes. Ella es un medio para vivir nuestra fe y nuestra relación con Dios y, también, nosotros la llevamos en procesión festivamente.
Igual que para los israelitas el centro de su fe era lo que iba dentro del Arca, así para los cristianos el centro de nuestra fe en aquel que por obra del Espíritu Santo se encarnó en la Virgen María y se hizo hombre: Jesucristo, nuestro Señor.
El centro de la fe cristiana y de la Iglesia es Cristo. El niño que María nos muestra en su brazo es quien a ella la hace grande. A ella la veneramos y llamamos bienaventurada porque es la Madre del Señor.
La Biblia: “El libro que nos lee”.
¿COMO REACCIONARON LAS GENTES DE SU TIEMPO ANTE JESÚS Y SU MENSAJE? Encontramos 4 tipos de respuesta:
ADMIRADORES: Se entusiasman con sus palabras, y sobre todo con sus milagros… lo aplauden muchas veces, pero también cuando les habla claro y hace cosas que no les gusta lo critican y lo abandonan.
PARTIDARIOS: Saben que Jesús tiene razón, pero no se mojan, comparten sus ideas, pero no le siguen, a veces, por interés: “creyeron en él, pero no lo hicieron público para no quedar mal ante la gente, porque prefirieron el aplauso de los hombres a la gloria de Dios.
DETRACTORES: No aceptar a Jesús ni su mensaje. Le ponen zancadillas y lo acusan falsamente de muchas cosas; acusaciones que lo llevarán a la muerte.
SEGUIDORES: Son aquellos que admiraron a Jesús y se hicieron partidarios suyos. Además fueron sus discípulos, aprendieron de Él, se unieron a Él, se hicieron sus amigos y procuraban seguir su enseñanza. Estos discípulos tuvieron que aprender poco a poco a “pensar”, “sentir” y “actuar” como Jesús. Como nos pasa a nosotros, eran capaces de los mejor y también de cometer muchos errores.
De estos cuatro grupos:
¿En qué grupo colocamos a María, la Madre del Señor?
Sin duda Ella es del círculo más próximo a Jesús, no sólo por ser su Madre, sino por ser su primera y más fiel discípula y seguidora.
EN EL MOMENTO TRÁGICO DE LA PASIÓN Y MUERTE DE JESÚS ¿QUE PAPEL DESEMPEÑARON CADA UNO DE ESTOS GRUPOS DE PERSONAS?
Sin duda cada uno se retrató:
Los admiradores acaban diciendo “crucifícalo” y asisten al “espectáculo”.
Los detractores lo acusan en falso y lo juzgan hasta condenarlo.
Los partidarios aparecieron para enterrarlo.
De los discípulos y seguidores, la mayoría asustados, unos huyeron, otros se quedaron a distancia…
Y su Madre, María, la primera discípula ¿dónde estaba?
Lo hemos escuchado en la lectura del Evangelio: “al pie de la cruz, estaba la Madre”.
Estaba sufriendo por lo que hacían a su Hijo y uniéndose a su dolor. Estaba sufriendo por el menosprecio de la gente, por el abandono de los discípulos y por la crueldad de los verdugos. Sufre por la debilidad de las personas que se dejan arrastrar por el mal y hacen daño a un inocente.
María al pie de la cruz, es la imagen que representamos como “la Dolorosa”. Y no debemos olvidar que ese dolor de María se sigue produciendo hoy, porque en todo el mundo sus hijos se maltratan entre si.
Por mucho que nos duela a todos, no puedo dejar de decir que en esta Bajada de la Virgen de los Reyes, Nuestra Madre Amada, es la Madre dolorosa.
Sí. Nuestra Madre Amada sufre al pie de la cruz de sus hijos herreños que tienen que soportar la enfermedad, la pérdida de un ser querido, la pobreza o cualquier otra dificultad en la vida.
Pero, además, en esta bajada, nuestra MADRE la Virgen de los Reyes, sufre también porque sus hijos herreños –con ocasión de una fiesta en su honor- ¡qué paradoja! ¡En su honor!- se enfrentan entre sí, se hacen daño mutuamente, no se respetan, se insultan y menosprecian.
Fíjense bien en sus ojos y verán como le caen las lágrimas. Sí, lágrimas -invisibles pero reales-, por el sufrimiento de sus hijos herreños que están siendo víctimas inocentes en esa cloaca y estercolero mediático en que se convierten las redes sociales en manos de algunos.
Llora nuestra madre Amada por la tristeza de sus hijos más devotos, que están tristes por no poder hacer una verdadera fiesta en su honor…
Sí, mis queridos hermanos, fíjense bien: está llorando nuestra Madre Amada. ¿Qué vamos a hacer para consolarla y que pueda ser verdad los que cantamos en el himno: "y reina siempre triunfante en Cristo en nuestra isla noble y leal"?
Si nos fijamos en nuestra bajada de la Virgen y en las características de nuestra devoción a María, también aquí encontramos distintos posicionamientos:
Hay quienes ven la Bajada con admiración, como algo único, espectacular. Disfrutan con lo que ven y se lo pasan bien, pero no pasan de ahí. Su relación con la devoción a la Virgen es secundaria, o incluso nula.
La Bajada también tiene partidarios. Son los que la ven como una cosa buena para la isla, una tradición hermosa que no se debe perder y que económicamente es rentable. Pero se sitúan fuera del compromiso personal y de la vivencia religiosa. Su vida personal no queda implicada. Los partidarios se meten en la Bajada, pero la Bajada no se mete en ellos.
Y la Bajada tiene seguidores, es decir, aquellos que ponen en práctica los que dice el himno a la Virgen de los Reyes: "recibe Madre nuestro cariño que solo a ti queremos servir”.
Nosotros para esta Bajada hemos escogido el lema "siguiendo las huellas de María". Es decir, no queremos contentarnos con ser admiradores y partidarios de la Bajada, queremos ser "ser seguidores de los pasos de María", queremos ser como Ella, discípulos y seguidores de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
¿Dónde nos situamos cada uno, o dónde queremos situarnos?
Es bueno que sepamos situarnos y situar a quienes entran en contacto con la Bajada en alguna de estas u otras posiciones, porque así, podremos comprender muchas de las cosas que pasan.
Cuando no todos estamos a lo mismo o con la misma intención, es lógico que surjan diferencias.
Es evidente que lo deseable es que todos seamos seguidores, porque ese es el sentido del Voto que dio origen a la Bajada: "hacerla con el mayor culto y veneración" y esto, evidentemente, implica la vivencia personal y que el verdadero culto no se quede sólo en el "viva la Virgen", sino que vaya acompañado por la imitación de la virtudes de María.
Cuando nuestros antepasados hicieron el voto, aquí mismo en esta iglesia de la Concepción de VALVERDE, dejaron claro que "no se entienda que lo que ahora se ofrece ha de ser por intereses personales, sino para mayor honra y gloria de Dios nuestro Señor y de su Santísima Madre"
Este es el ideal que debemos llevar a cabo: no hacer la Bajada por intereses personales. ¿Estamos todos en esta dirección? ¿Estamos todos por la labor o utilizamos la bajada para intereses personales o de grupo?
Mis queridos hermanos, servirnos de la Virgen y su Bajada para nuestros intereses personales es una perversión. Es a Ella a la queremos servir y ofrecer el mayor culto y veneración.
Por eso, permitidme que recuerde algunos criterios fundamentales para un buen desarrollo de la Bajada en orden a conseguir el cumplimiento del voto:
La Bajada es un acontecimiento esencialmente religioso y de religión católica: el culto a la Virgen María forma parte de la fe católica, el voto lo hicieron los católicos en un templo católico y lo ratifico un obispo católico. Sin discusión posible: La Bajada es un acto de la Iglesia Católica.
Todos los demás actos culturales, deportivos, lúdicos, etc. que se realicen con motivo de la Bajada, han de ser en honor de la Virgen y en ningún caso pueden deshonrarla.
¿Quién es la autoridad de la Bajada propiamente dicha? Sin duda la Virgen María y el voto que tenemos con ella. La persona de María determina y condiciona todo lo que es y lo que hacemos en la Bajada.
Al servicio de la Virgen y para el cumplimiento fiel del voto, la autoridad visible y concreta es el obispo, que para este cometido tiene un organismo que es la Fundación Virgen de los Reyes y la Comisión Mixta, que actúa como organismo gestor de la Bajada.
Puesto que es un acto de la Iglesia Católica, es la Iglesia la que aprueba cuándo y cómo se realiza la Bajada, que estrictamente es una procesión desde La Dehesa a VALVERDE, presidida por un sacerdote y que se organiza conforme a las características del acto, teniendo en cuenta las buenas costumbres arraigadas y otros actos que sea oportuno introducir. Una vez que la Virgen está en la Villa de Valverde, se realiza la novena y la fiesta real.
En base a esto, se organizan los actos específicos que todos conocemos. La Fundación Virgen de los Reyes, es la encargada de planificar los actos a realizar. Todo ello en diálogo y coordinación con las instituciones y grupos que participan, para garantizar el orden necesario.
En la práctica, aunque todo esté bien organizado, siempre surgen imprevistos de diverso signo. Unos son circunstanciales y otros debidos al comportamiento de las personas y a la falta de respeto a las normas establecidas.
Hay algo que algunos parece que no quieren entender: la Bajada es una procesión que funciona de la manera establecida. Si usted quiere participar, debe atenerse a lo que está programado. Nadie le obliga a participar ni nadie se lo prohíbe. Pero si usted no cumple con las reglas, se está excluyendo a sí mismo. Si no le gusta las reglas, no venga a la procesión porque si viene y no las cumple, su desobediencia tiene consecuencias. Esto es lo que ha sucedido en la Bajada de este año. Hay quienes no han respetado lo establecido, se ha generado un desorden y eso ha tenido consecuencias, a nivel eclesiástico y a nivel civil. Si esto es imposible realizarlo así, entonces lo mejor es que no haya procesión.
Llegado a este punto, tengo que felicitar y agradecer el trabajo constante y sacrificado de la Fundación Virgen de los Reyes y de la Comisión Mixta. Particularmente, reconocer y agradecer el trabajo de los sacerdotes, especialmente del arcipreste D. Javier, así como el trabajo de los mayordomos y las camareras de la Virgen, sin olvidar otros colaboradores especialmente comprometidos con la Bajada, como todos han podido comprobar. En todo momento, han cumplido con su deber, han hecho lo que se debía hacer, aún a costa de sufrir incomprensión y menosprecio. Sepan ustedes que, como obispo, he sido puntualmente informado sobre los asuntos más importantes y que he aprobado y autorizado las decisiones tomadas.
Asimismo, quiero felicitar y agradecer a los grupos de bailarines su participación en la Bajada y en lo que queda hasta la Subida. Su trabajo y preparación es digno de encomio. No quiero que las correcciones que les hemos hecho las interpreten como un desprecio a sus personas y a su trabajo. Ojalá que la experiencia vivida estos días nos haga mejores personas. Creo que todos cometemos errores, yo el primero, y el reconocer nuestros errores lejos de ser una humillación es algo que nos engrandece.
Soy consciente que ninguna decisión puede contentar a todos. Todos hemos sufrido y estamos sufriendo con lo que ha pasado, que deseamos y esperamos no se repita. Si alguno se le ocurre decir "hemos ganado", habría que echarle un cubo de agua fría por encima para que despierte y se dé cuenta que esto, no es una competición y de que aquí estamos perdiendo todos. Se está perdiendo la verdadera devoción a la Virgen, pues la atención se centra en otras cosas, se está perdiendo la calidad de la vida cristiana, se está perdiendo el verdadero sentido de la Bajada, están perdiendo prestigio los grupos de bailarines, se está perdiendo el respecto a las personas... está perdiendo la isla entera de El Hierro.
Llevamos decenios con los mismos problemas. Se hacen reuniones, se dialoga, se toman acuerdos y cuando llega el momento de ponerlos en práctica, no se respetan y se generan los conflictos. Las relaciones humanas se basan en la palabra dada y en la confianza de que se va a cumplir. Sin estas dos cosas, es imposible la relación entre personas. No se puede aprobar una cosa por mayoría y luego como yo voté que no, no me someto a la mayoría y hago lo que quiero. ¿Qué democracia es esa? Algo tendremos que hacer. No podemos seguir repitiendo los mismos errores de siempre.
Cuando en el futuro se lea la crónica de esta Bajada, ¿qué dirán de nosotros? Es más, ¿habrá Bajada en el futuro? Digo, ¿habrá verdadera bajada en el futuro? ¿O lo que irá quedando será la repetición de unas costumbres religiosas, realizadas por personas que no sienten la fe y la devoción a la Virgen de los Reyes? ¿O tal vez, en el futuro solo quedará el recuerdo de algo que hacían nuestros antepasados?
De nosotros depende que el verdadero espíritu de la Bajada se conserve en su autenticidad y se transmita a las futuras generaciones.
Eso, hasta ahora, ha sido posible gracias al amor constante, entrañable y profundo de miles de herreños a nuestra Madre Amada, la Virgen de los Reyes. Ellos, han sido y siguen siendo, los que han encarnado en sus vidas el espíritu de la Bajada. A todos ellos le quiero agradecer su fidelidad y testimonio que son un ejemplo para todos.
Para concluir este largo discurso, les invito a cerrar los ojos e imaginar a nuestros antepasados aquí, en esta iglesia donde ahora estamos, hace 276 años. Vecinos, representantes de toda la isla, sacerdotes y autoridades, como estamos hoy aquí, en el año 1741, hicieron el VOTO que dio origen a la Bajada. Vamos a renovarlo en nuestro interior y a expresar a nuestra Madre Amada de los Reyes, nuestro compromiso de seguir cumpliendo aquel Voto, no por intereses personales, sino para mayor honra y gloria de Dios nuestro Señor y de su Santísima Madre" y que los haremos siempre "con el mayor culto y veneración". Que así sea.









































































































































































































































































































































































































































































































































































































































